Código ético

PDF del Código Ético

Para que Silla sea de y para la ciudadanía es necesaria una transformación en las formas de hacer política: partiendo desde las personas para gobernar la ciudad y de este modo ganar en democracia. Porque ya conocemos el resultado de las formas actuales, basadas en los partidos tradicionales, y no podemos ni queremos compartirlas.

Queremos recuperar el sentido de la política, los espacios de decisión y gestión municipal para devolvérsela a sus legítimos poseedores: los vecinos y vecinas de Silla.

Es tarea común defender y diseñar un modelo de pueblo consensuado y planificado colectivamente, que integre los principios de igualdad legal, equidad social y de género, inclusión de la diversidad, transparencia, solidaridad, respeto al medio ambiente y sostenibilidad.

Por todo ello, desde SILLA en DEMOCRACIA asumimos un compromiso ético con la ciudadanía, basado en la defensa, aplicación y cumplimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en todos los ámbitos de nuestra sociedad.

El presente documento nace con la voluntad de ser un paso adelante en la necesaria profundización democrática que actualmente necesitamos en nuestra sociedad. Este documento recoge un código de prácticas y acciones concretas que las personas que ocupen cargos electos y de libre designación deberán cumplir para asegurar una gestión política comprometida y cercana a la ciudadanía, con mecanismos democráticos y eficaces de transparencia en la financiación y rendición de cuentas, y con espacios reales de participación y decisión de la ciudadanía en los asuntos públicos. Igualmente se recogen prácticas que SILLA en DEMOCRACIA, como organización deberá llevar a cabo para facilitar su funcionamiento ético y transparente.

Este código de ética política parte de la confianza y el compromiso que esta candidatura mantiene con las personas que ocuparán un cargo de responsabilidad pública, además de significar un mecanismo de apoyo, supervisión y control a su tarea. Este compromiso incluye la denuncia por parte de todos los miembros de SILLA en DEMOCRACIA de cualquier norma interna o externa que sea contradictoria o no cumpla con alguno de los preceptos del presente código ético y su compromiso firme de poner los medios necesarios para su adecuación.

El cumplimiento de este compromiso, junto a la no afiliación de las personas candidatas a otra organización que concurra al mismo proceso electoral en el mismo ámbito, y los aspectos concretos recogidos en su Reglamento de Primarias, serán los únicos requisitos que SILLA en DEMOCRACIA exigirá a sus candidatos y candidatas.

Compromisos de SILLA en DEMOCRACIA y sus cargos electos en el ejercicio de la función pública

1. DEFENSA DE LOS RECURSOS PÚBLICOS Y LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN

En la última década y sobre todo en la última legislatura, siguiendo los dictados del gobierno central y amparándose en el control del déficit público como única salida a la crisis económica, se han dejado de prestar o se están prestando a la baja gran cantidad de servicios públicos necesarios para el funcionamiento de la ciudad, así como para garantizar unos servicios sociales básicos.

La ciudadanía, vía impuestos o tasas administrativas, contribuye mayoritariamente a cubrir económicamente los recursos municipales y lo que espera son unos servicios públicos de calidad, y un uso legítimo y apropiado de los mismos.

Las personas que ocupemos cargos públicos nos comprometemos a:

Aplicar la Declaración Universal de los Derechos Humanos en los ámbitos social, político e institucional de nuestra ciudad.

Defender unos servicios públicos de calidad, gestionados al servicio de la ciudadanía, y anteponer siempre las necesidades legítimas de las personas a cualquier otro fin.

En la gestión de los recursos públicos guiarnos por el principio de equidad y solidaridad. Prestar especial atención a las personas y grupos más desfavorecidos.

Actuar siempre de forma rigurosa, imparcial y transparente, sin aceptar ningún tipo de beneficio privado ni regalo por el desempeño de nuestro cargo público.

Denunciar toda actuación de corrupción de la que tengamos conocimiento fehaciente y trabajar para expulsar de las instituciones públicas a todo cargo público procesado por un delito de corrupción o malversación en cualquier ámbito relacionado con la esfera de la administración pública y privada.

Colaborar en la creación y aplicación efectiva de las fórmulas de control necesarias en todos los procesos de contratación y compra pública. Estos procesos deben estar al servicio del interés general y seguir los principios de objetividad, rigor y transparencia, incorporando criterios sociales y medioambientales.

Renunciar al cargo público en caso de ser imputado, procesado o condenado por faltas y delitos de corrupción, estafa, fraude fiscal, acoso sexual, maltrato, violencia de género, pederastia y maltrato infantil, contra los derechos de los trabajadores, ecológicos y urbanísticos.

2. TRANSPARENCIA

SILLA en DEMOCRACIA asume que la transparencia es un importante objetivo de la sociedad actual, y que está inherentemente unida al derecho a saber de la ciudadanía, que exige de forma creciente estar suficientemente informada y tener un mayor grado de participación en las decisiones que afectan a su día a día. Solo así se puede luchar de forma efectiva contra la lacra de la corrupción y generar confianza en la ciudadanía.

Un pilar fundamental de la transparencia es la rendición de cuentas de los cargos electos ante SILLA en DEMOCRACIA y, prioritariamente, ante el conjunto de la ciudadanía de Silla.

De acuerdo con estos principios, se proporcionará de forma permanente y continuada información sobre todos aquellos aspectos de interés a través de Internet y otros medios, incluyendo información sobre salarios de cargos públicos, cargos de libre designación y de las empresas con accionariado público.

Las personas que ocupemos cargos públicos nos comprometemos a:

Informar con claridad y rigor de nuestro patrimonio, salarios y beneficio económico que obtengamos en el desempeño de nuestra tarea pública.

Publicar nuestra agenda de reuniones, incluyendo motivación e intervinientes, así como los documentos de conclusiones o actas.

Trabajar en el desarrollo de un nuevo modelo de empresa pública, transparente, eficiente y donde se incorpore la participación de la ciudadanía.

Justificar públicamente las acciones y decisiones, responsabilizándonos de ellas, asumiendo las críticas constructivas y los errores cometidos.

3. PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y DEMOCRACIA REAL

Actualmente asistimos a la descomposición de todo un régimen político manchado hasta los extremos de corrupción y cuyas instituciones políticas están totalmente alejadas del pueblo, excluyendo a éste de la toma de decisiones importantes y reduciendo su “democracia” a unas elecciones ganadas con programas sistemáticamente incumplidos y vacíos de derechos sociales reales.

Silla es un pueblo donde la participación ciudadana a nivel municipal apenas es posible debido al escaso interés que hasta ahora han mostrado nuestros representantes políticos en hacerla efectiva.

SILLA en DEMOCRACIA es un espacio político de encuentro ciudadano que quiere superar la mera democracia representativa y hace de la participación ciudadana su razón de ser; la democracia es mucho más que votar cada cuatro años. La democracia es tal cuando hay mecanismos efectivos de participación que nos permitan tomar las decisiones políticas que afectan a nuestras vidas. No se entiende SILLA en DEMOCRACIA si no está creado por y para la ciudadanía, para que entre todas las personas que vivimos en esta ciudad podamos decidir qué Silla queremos, desde un modelo de democracia real y participativa.

Por ello, desde SILLA en DEMOCRACIA queremos recuperar el espacio público para todas las personas que viven en este pueblo y apostamos por las instituciones locales como verdaderos espacios comunitarios y participativos. SILLA en DEMOCRACIA nace con la voluntad de abrir verdaderos espacios y mecanismos de participación ciudadana directa, vinculante e igualitaria para que los habitantes de Silla tomen parte activa en la planificación del pueblo que queremos entre todos.

Las personas que ocupemos cargos públicos nos comprometemos a:

Disminuir progresivamente la toma de decisiones mediante la democracia representativa en beneficio de una democracia participativa donde la gente podamos decidir sobre nuestros asuntos comunes.

Los y las representantes públicos se comprometen a renunciar al acta de cargo público, electo o no, en caso de ser revocado por la asamblea de SILLA en DEMOCRACIA.

Someter `preceptivamente a votación ciudadana vinculante cuestiones estratégicas o especialmente sensibles que afecten fundamentalmente a la comunidad.

Promover y jamás bloquear iniciativas legislativas populares a nivel municipal o barrial.

Establecer contacto permanente y periódico con los espacios y juntas barriales y vecinales.

Fomentar los presupuestos participativos de forma inteligente, decidida y sostenida.

Trabajar para fomentar la participación directa e igualitaria de toda la ciudadanía en los espacios de adopción de decisiones, en los ámbitos de ejecución de las políticas públicas y en el fortalecimiento del tejido asociativo, los movimientos ciudadanos en general y los diversos espacios autogestionados que favorecen y constituyen procesos de autoorganización y empoderamiento popular, siempre desde el respeto a su autonomía.

Exigir y respetar que la elección de candidatos o candidatas se lleve a cabo mediante elecciones primarias abiertas a toda la ciudadanía, con listas abiertas sólo corregibles mediante criterios de género.

Rechazar el “transfuguismo” y velar para que ningún cargo electo pueda formar parte de SILLA en DEMOCRACIA si previamente no ha sido elegido para desempeñar tal función en un proceso de primarias abiertas y participadas por toda la ciudadanía.

Promover la igualdad en la sociedad luchando contra las discriminaciones por racismo, xenofobia, machismo, origen, identidad de género u orientación sexual o cualquier otra circunstancia personal. Además nos comprometemos a promover la efectiva participación política de las mujeres y a promover las condiciones necesarias para ello como la necesidad de habilitar guarderías.

Exigir y respetar que cualquier pacto previo o posterior a las elecciones con cualquier otra formación política sea sometido a la aprobación democrática en la asamblea de SILLA en DEMOCRACIA de forma abierta a toda la ciudadanía

Poner en marcha procesos de educación para la participación y abrir espacios reales de diálogo racional público y participación colectiva, esforzándonos en crear las condiciones materiales y culturales para una auténtica igualdad de oportunidades para participar en la vida pública.

Cumplir de forma íntegra el programa de SILLA en DEMOCRACIA.

4. HONRADEZ Y EFICIENCIA EN LA GESTIÓN PÚBLICA

La actividad de las personas elegidas por SILLA en DEMOCRACIA estará basada en la honradez más absoluta, para demostrar que es posible hacer política de manera diferente a como se ha hecho hasta la fecha en el Ayuntamiento de Silla. Además, nuestra práctica política dejará de ser interpretada exclusivamente como una propuesta de gestión de la institución municipal para pasar a ser un proceso de transformación social y cambio político desde la profundización democrática basada en la proximidad y la interacción constante con las personas y asociaciones cívicas.

SILLA en DEMOCRACIA supondrá un ejemplo en el ejercicio de las funciones públicas, un compromiso de honestidad con dedicación plena e incompatible con cualquier otra actividad que no sea el ejercicio del cometido público, libre del efecto que suponen el choque y la penetración de los intereses del ejercicio de otras actividades. Además, se pondrán todos los medios a nuestro alcance para acabar con las “puertas giratorias”, para asegurar que los representantes atienden a los intereses comunes de la ciudadanía y no a intereses ajenos y particulares.

Se promoverá la implantación de un salario máximo de 3 SMI (Salario Mínimo Interprofesional) sin dietas ni bonificaciones, sin excepciones, para aquellos cargos con dedicación plena.

Una candidatura que se proponga gobernar la ciudad ha de llevar a la institución personas capaces de hacer bien su trabajo y ponerla al servicio de la ciudadanía, buscando un equilibrio entre las siguientes necesidades:

  1. La necesidad de dedicación horaria, experiencia y capacidad de aportar saberes técnicos.

  2. La necesidad de garantizar el acceso a los cargos públicos sin obstáculos.

  3. La necesidad de renovación, evitando la profesionalización de la representación ciudadana.

Las personas que ocupemos cargos públicos nos comprometemos a:

Cumplir rigurosamente la letra y el espíritu de la ley, siempre y cuando no lesione los Derechos Humanos reconocidos internacionalmente (o en la Constitución Española) de las personas que habitan el pueblo de Silla.

No utilizar nuestro cargo para beneficio privado individual o grupal, y no aceptar ningún tipo de favor, ventaja o recompensa por nuestro trabajo más allá de lo establecido por la ley.

●  En caso de contar con un salario de dedicación plena a un cargo, dedicar todo nuestro esfuerzo a un solo cargo, evitando la acumulación. Esto significa la prohibición de recibir más de un salario por la función pública realizada, así como recibir complementos por asistir a reuniones u otros eventos.

Esforzarnos por mejorar nuestros conocimientos y cualificaciones de forma que podamos prestar un servicio excelente al conjunto de la sociedad.

Tratar con respeto y consideración a todas las personas y no realizar ni permitir ningún tipo de discriminación por motivo de género, creencia religiosa o pensamiento filosófico, etnia, tradición cultural, orientación sexual o de cualquier otro tipo.

Limitar nuestro salario a tres veces el SMI (Salario Mínimo Interprofesional). El restante (en caso de no disponer del poder político suficiente para acotarlo normativamente) será destinado a organizaciones municipales y plataformas barriales que fomenten la participación ciudadana.

Permanecer como máximo ocho años (dos legislaturas consecutivas) en un cargo público para facilitar la renovación. En casos excepcionales, y bajo validación ciudadana mayoritaria, se podría prorrogar a una legislatura más.

Realizar pausas en el ejercicio de cargos públicos, con el fin de evitar la perpetuación en los puestos de representación. Su duración será igual o superior al período de actividad política electa.

La renuncia a cualquier privilegio jurídico o material derivado de forma directa de la condición de representante, evitando el acogimiento a cualquier figura de aforamiento judicial mediante la dimisión.

Evitar la contratación pública con empresas en las que nuestros familiares puedan tener algún tipo de interés económico. Además, asumir la prohibición de ser contratado por una empresa que haya sido concesionaria del Ayuntamiento a lo largo del periodo del mandato, durante 4 años a partir del cese.

Compromisos organizativos de SILLA en DEMOCRACIA

Cada persona participante en SILLA en DEMOCRACIA suscribe los valores y comportamientos antes mencionados de defensa de los recursos públicos, lucha contra la corrupción, transparencia, participación, honradez y eficiencia. Además, SILLA en DEMOCRACIA como organización suscribe los siguientes compromisos en su funcionamiento cotidiano:

Prohibición de financiar la organización mediante créditos bancarios y donaciones empresariales. Se fomentarán las aportaciones ciudadanas individuales.

Responsabilidad en el gasto. Aplicación de criterios sociales y medioambientales en la compra y contratación de bienes y servicios.

El incumplimiento del Código Ético supondrá la revocación de los puestos internos de SILLA en DEMOCRACIA y la expulsión de la organización.